Todos somos México

0

 O lo seremos de continuar esta persecución

América Latina no reacciona. Ya pasó una semana desde que el señor Donald John Trump lanzó su ofensiva contra México y no hay respuestas significativas. Los gobiernos de Argentina, Perú y Colombia pronunciaron unas palabras cuidadosas, que aludían al problema sin nombrarlo; solo el boliviano Morales y el ecuatoriano Correa fueron más explícitos. Pero no parece que los países del continente preparen políticas comunes frente a la amenaza.

 

Mexico Lindo .jepg

 

 

Es cierto que hay elementos que complican las cosas. México siempre tuvo una relación particular con los Estados Unidos: sus tratos privilegiados por el TLCAN, los 35 millones de mexicanos y estadounidenses de origen mexicano viviendo y trabajando -legales y no tanto- en sus estados, la frontera común.

Muchos en Latinoamérica tienen la sensación de que, de tanto mirar al norte, México se fue olvidando del sur. Y, además, ahora mismo tampoco queda claro qué va a hacer el gobierno de Peña Nieto frente al desafío estadounidense. Pero México, para Estados Unidos, es la expresión más visible y próxima de América Latina.

En 1982 la guerra de las Malvinas contra el Reino Unido convenció a la Argentina de que formaba parte de ese espacio; quizá esta ofensiva estadounidense convenza a México de lo mismo. Puede parecer abusivo comparar una guerra con un muro; puede parecerlo menos si se recuerda que, solo desde 2000, más de 6.000 personas murieron intentando cruzar esa frontera: seis veces más que en aquella guerra.

La falta de acción común de los países latinoamericanos suena sospechosa. Parece como si cada país pensara que debe actuar por su lado, defender sus intereses particulares, ver qué ventajas puede conseguir, acomodarse a su manera con el nuevo gobierno estadounidense.

En Argentina, en estos días, el señor Macri está tomando medidas para limitar la migración que muchos desprevenidos podrían relacionar con las que acaba de producir el señor Trump. En lugar de combatir el terrorismo habla de combatir la delincuencia. Que produce, en el imaginario social argentino, el mismo reclamo de represión estatal. Defender sus propios intereses puede ser una buena idea: solo que muchas veces la mejor defensa propia es una defensa común.

 

Mexico g00249-20110501-1213

Una de las imágenes que más circularon estos días fue una pancarta que alguien levantó en las calles de Washington: First they came for the muslims… and we said not this time, motherfucker -“Primero vinieron por los musulmanes… y esta vez dijimos que no, hijo de perra”- tuvo decenas de miles de me gusta y retuits. Refería al famoso poema que muchos atribuyen a Bertolt Brecht pero escribió el pastor Martin Niemöller: “Cuando los nazis vinieron a llevarse a los comunistas, guardé silencio, porque yo no era comunista…”.

Alguien podría decir que primero vinieron por México y que continuarán, pero los gobiernos latinoamericanos prefieren olvidarse del poema alemán. Quizá deberían recordar la lección principal del populismo, que Trump y Chávez y Kirchner y Putin y Le Pen conocen tan bien: nada une tanto como un buen enemigo.

Inventar buenos enemigos es decisivo para estos movimientos confusos: les sirve para crearse objetivos que les den sentido, para cohesionar sus fuerzas diversas y dispersas. Así que ahora el señor Trump está dedicado con alma y vida a ese noble proceso. Los musulmanes, los políticos, la prensa y, por supuesto, México y, a través de México, el continente de los supuestamente más oscuros, supuestamente más bajitos y chicos.

 

Miles de personas salieron a las calles a la marcha convocada por las redes sociales en contra del Candidato del PRI, Enrique Peña Nieto, la mcaminata del Zocalo al Angel de la Independencia, ciudad de Mexico, el 19 de mayo del 2012. Jose Carlo Gonzalez/ LA JORNADA

Miles de personas salieron a las calles a la marcha convocada por las redes sociales en contra del Candidato del PRI, Enrique Peña Nieto, la mcaminata del Zocalo al Angel de la Independencia, ciudad de Mexico, el 19 de mayo del 2012. Jose Carlo Gonzalez/ LA JORNADA

Share.

About Author

Comments are closed.